Stanislaw Lem
SOLARIS
Capítulo: Los pensadores
Encontré otro volumen más, encuadernado en piel, perdido entre los anaqueles del Almanaque. Examiné atentamente, durante unos instantes, la portada desgastada por el tacto antes de abrirlo. Era un viejo libro, la Introducción a la solarística de Muntius; recordé la noche que pasé leyéndolo y la sonrisa de Gibarian mientras me entregaba su propio ejemplar, y el amanecer terrestre visto desde mi ventana al llegar a la palabra "fin". La solarística, decía Muntius, es un sucedáneo de religión de la era dósmica, fe disfrazada de ciencia; el Contacto, el objetivo que pretende, no es menos vago y oscuro que el trato con los santos o el sacrificio del Mesías. Empleando fórmulas metodológicas, la exploración equivale a liturgia, el humilde trabajo de los investigadores se traduce en espera de una epifanía, de una Anunciación, ya que no existen, di deben existir puestes entre Solaris y la Tierra. Ese paralegismo obvio, al igual que muchos otros (falta de experiencias comunes, carencia de ideas transmisibles) es rechazado por los solaristas, de la misma forma que los creyentes rechazaban los argumentos que cuestionan su dogma de fe: ¿Qué es lo que espera la gente que suceda, una vez establecida la "conexión inforativa" con los mares inteligentes? ¿Un registro de vivencias relacionadas ocn una existencia interminable, tan remota que no recuerda ni siquiera sus inicios? ¿La descripción de los deseos, pasiones, esperanzas y sufrimiento liberados durante los monetáneos partos de las montañas vivas? ¿La transformación de la matemática en existencia encarnada, y de la soledad y el aabandono en absoluta plenitud? Todo ello constituye una amalgama de conocimientos instransferibles y si intentamos traducirlos a cualquier lengua terrestre, los valores y los significados pretendidos se perderían, quedándose para siempre al otro lado. En cualquier caso, los "fieles" no esperan ese tipo de descubrimientos, mmás dignos de la poética que de la ciencia, no; sin darse cuenta, lo que de verdad esperan es una Revelación que els explique el sentido del ser humano en sí. La solarística es, pues, un sepulcro de mitos ya fallecidos una manifestación de añoranzas místicas que los labios humanos no se atreven a pronunciar en voz alta; su piedra angular, escondida en lo más hondo de sus cimientos, la constituye la esperanza de la Redención.
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